Colegio de Arquitectos

Hoy dejaremos la revista, momentáneamente, para hablar de la organización de los arquitectos cubanos: el Colegio de Arquitectos. Durante los años veinte, después de dos décadas de enseñanza de arquitectura en Cuba, había varias asociaciones de arquitectos que ninguna por si sola constituía un grupo de presión suficiente para influir en leyes y regulaciones que tanto reclamaban, en 1907 se funda la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos, un año después la Sociedad Cubana de Ingenieros que incluía una sección de Arquitectura, lo más parecido a la que tenemos hoy (UNAICC), ya en el 1916 aparece el Colegio de Arquitectos de la Habana. Esto es lo que reza en la tarja colocada y que aun hoy puede verse en unas de las tarjas puestas a la entrada del antiguo colegio hoy UNAICC:

Extracto del acta de sesión del día 5 abril de 1916, celebrada en el local de la calle Tacón Nº 2, citada por los arquitectos Gabriel Román Casals, Rogelio Santana Fdez., Jorge Broderman de Vignier y Lorenzo Rodríguez Ubals.

“Constituidos en sesión los señores que al margen se expresa, ocupa la presidencia, a ruego de los presentes el Sr. Gabriel Román Casals, el que expone el motivo de la citación, haciendo notar la desairada situación que se encuentran los profesionales arquitectos con respecto a las obras que se ejecutan en esta ciudad y las deficiencias técnicas y artísticas de que adolece la casi totalidad de ellas y entiende que es conveniente, tanto para los profesionales arquitectos como para el embellecimiento de nuestra capital y garantía de los propietarios, procurar que las obras que se construyan en lo sucesivo, tengan una verdadera dirección facultativa en la consecución de esos fines, constituyendo una asociación (COLEGIO DE ARQUITECTOS) que vele por el cumplimiento de las leyes vigentes y mayor prestigio de la profesión.”

En 1932 aparece la Federación de Arquitectos de Cuba, que agrupaba a los dos o tres profesionales que empezaban a ejercer fuera de la Habana que hasta los cincuenta tuvo cerca del 90 % de arquitectos radicados en la capital, de esta ultima federación, más organizada, surgió en 1933 bajo el gobierno de Grau y amparado en la nueva ley de colegiación obligatoria para los profesionales, el Colegio nacional de arquitectos de Cuba y seis sedes provinciales en todo el país, toda obra edificada debía llevar el visto bueno del colegio, se dictaron tarifas mínimas por proyectos, se incidió en un mejor habitabilidad, etc. lo que redundó en mas influencia y beneficio. A partir de esta fecha se celebra el 13 de marzo como día del arquitecto, fecha que hace coincidir J.A. Echeverría, presidente de la FEU y estudiante de arquitectura, para asaltar el palacio presidencial en medio de la lucha contra Batista. El Colegio, luego de abandonar el país muchos de los profesionales más destacados con el triunfo de la Revolución, fue sustituido por el Centro Técnico de la Construcción, decisión equivocada según Roberto Segre, se deja de celebrar el día del arquitecto, haciéndolo coincidir con el día del constructor el 5 de diciembre y no es hasta 1983 que surge la unión nacional de arquitectos e ingenieros de Cuba (UNAICC) con una filial o sociedad de arquitectos. En 1993 se retoma el 13 de Marzo como día de los arquitectos, esta organización también entrega los premios nacionales de arquitectura, antiguamente el colegio par premiar y difundir las obras más destacadas lo hacía otorgando medalla de oro como premio, todavía algunos edificios conservan en una tarja a su entrada esta distinción, tal es el caso de la premiada ampliación de Tropicana por Max Borges.


Medalla de oro otorgada al arquitecto Alberto Prieto en 1947, 
peso de 18 gramos, Oro de 14 Kilates y un diametro de 30mm.


Esperemos, que pronto podamos ver un verdadero “Colegio de arquitectos” defendiendo y definiendo la labor, que tan necesariamente tendrá algo que decir en la rehabilitación y construcción de la Habana y demás ciudades cubanas, su recuperación podría servir para ser ente vigilante y rector de evitar que una especulación incontrolada o la indisciplina y el hacer lo que venga en gana y teniendo como objetivo principal lograr que la ciudad de todos sea siempre habitable, sostenible y que podamos sentirnos orgullosos.



Colegio de Arquitectos II
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