UIA 63. Aquel congreso en La Habana (II)

Como anticipamos en el post anterior, la arquitectura cubana tuvo un marcado protagonismo mundial, se celebró en La Habana el congreso internacional de la UIA (Unión Internacional de Arquitectos), la Rampa alcanzo su máximo apogeo, se construyó el pabellón Cuba, se rediseño el pavimento con la inclusión de las obras de varios artistas cubanos, etc. En el año 2003 se celebró el 40 aniversario de un evento que marco el acontecer arquitectónico de la época, el 9 de octubre varios de los protagonistas se reunieron en el Pabellón Cuba, hoy queremos arrancar con una de las voces más respetadas, el testimonio de Mario Coyula, aparecido en la revista que edita la Facultad de Arquitectura de la Habana, “Arquitectura y Urbanismo” vol. XXIV, Nº 3/2003.

AQUEL CONGRESO EN LA HABANA

Hace cuarenta años, en septiembre y octubre de 1963, se celebró en La Habana el VII Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos, UIA, con el tema La Arquitectura en los Países en Desarrollo. Había pasado un año desde la Crisis de Octubre de 1962, y menos de dos y medio desde la invasión por Playa Girón. Ese Congreso fue celebrado por primera vez en América y reunió a más de 2 200 arquitectos, observadores y estudiantes de ochenta países. También estuvo precedido por el primer Encuentro Internacional de profesores y estudiantes –una idea propuesta por Richard Buckminster Fuller el año anterior— venidos de setenta y cuatro escuelas de Arquitectura. El Encuentro y el Congreso fueron resumidos respectivamente por los comandantes Che Guevara y Fidel Castro.

Al final se hizo la premiación del concurso internacional para el monumento a la Victoria de Playa Girón, donde participaron 274 proyectos. El Jurado, donde el cubano Antonio Quintana sustituyó a Óscar Niemeyer, premió a un equipo de jóvenes arquitectos y artistas polacos (Marek Budzynski, Andrzej Mrowiec, Andrzej Domanski y Grazyna Boczewska, con el ingeniero Wieslaw Szymanski). Ese proyecto nunca llegaría a construirse, a pesar de haberse completado más tarde los planos ejecutivos. Entre los proyectos que recibieron Mención se destacaba el de los arquitectos italianos residentes en Cuba Vittorio Garatti y Sergio Baroni.

La preparación y desarrollo del Evento involucró a una gran cantidad de arquitectos y estudiantes cubanos, con Fernando Salinas como relator general y Mario González, Raúl González Romero, Rita Yebra y Hugo D´Acosta- Calheiros como secretarios de comisiones. Pero todavía más importante que los temas discutidos en el Congreso fue su efecto como detonador de una impresionante revitalización visual y funcional en varias áreas de la capital. Miles de delegados confundidos con el público arrollaron Rampa abajo tras las comparsas. Para muchos, el recuerdo de ese Congreso en La Habana sería imborrable. La UIA de 1963 fue el antecedente directo del remozamiento que se haría poco más tarde en las Calzadas de Monte y Belascoaín –los planes Montelimbo y Belimbo— y la calle San Rafael; y de los puntos de reanimación urbanística y las gráficas urbanas proyectados por la dirección de Arquitectura y Urbanismo en toda la ciudad desde mediados de los años setenta hasta principios de los ochenta.

Para el Congreso se hicieron varias publicaciones que recogían la posición oficial de Cuba en los temas a tratar, y se presentó el libro “La Habana” con textos escritos para la ocasión por Manuel Moreno Fraginals y Antonio Fernández Reboiro. Otro libro sobre la historia del territorio y las ciudades cubanas, escrito por Joaquín Rallo, tendría que esperar para su publicación hasta después de la muerte del autor. 1963 fue también el año en que Roberto Segre llegó a Cuba, donde dejaría una impresionante obra docente y escrita sobre la historia de la arquitectura nacional y latinoamericana. (Mario Coyula).
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