La Biblioteca, un tema apasionante para la arquitectura. Entrevista a José Antonio Choy.



José Antonio Choy, líder y alma del proyecto ganador del Concurso de Arquitectura Visión 3, convocado este año por la Casa de las Américas, y sin dudas uno de los arquitectos cubanos más destacados y activos en la última década, accedió a nuestras preguntas momentos después de haber recibido el premio. Entrevista hecha por Maité Hernández-Lorenzo y Lenay A. Blasón.

“Lo nuevo y el patrimonio”, de los arquitectos José Antonio Choy López, Julia León Lacher, Adriana Choy León, Alexis Silva López y el diseñador Antonio Villa Borlado fue la propuesta ganadora del Concurso de Arquitectura Visión 3, con vistas a la remodelación y ampliación de la Biblioteca de la Casa de las Américas. El jurado, conformado por prestigiosas personalidades de esta disciplina, escogió el proyecto “por su sobriedad, elegancia y enfoque poético, con soluciones de gran madurez conceptual”.


Varias veces ha asumido la intervención contemporánea en contextos de valores patrimoniales. ¿A partir de qué elementos trabajaste en el caso de este proyecto?

En primer lugar quiero decir que estamos muy contentos por ganar este premio, porque lo ha convocado la Casa de las Américas, que es toda una autoridad en hacer concursos, y lo ha hecho con mucha profesionalidad. El tema de la intervención en edificios históricos es algo que nos interesa mucho. Efectivamente, ya habíamos trabajado en algunos proyectos de este tipo. El último es el Banco del BFI, en 5ta. y 92, una construcción de la década del cincuenta del arquitecto Eugenio Batista. En estos momentos tenemos un proyecto de ampliación del Hotel Parque Central, en la calle Zulueta.

Para este proyecto que titulamos Lo nuevo y el patrimonio hemos considerado fundamentalmente cuatro puntos de partida. Antes de cualquier presupuesto teórico, el hecho de intervenir en un contexto tan importante como El Vedado es algo totalmente novedoso para el equipo. El Vedado es uno de los barrios más importantes de La Habana, es un exponente de la urbanística del siglo XIX y XX, del estilo clásico y neoclásico; y hacer una intervención en ese contexto fue un reto bastante difícil. De ahí los cuatro criterios fundamentales: hacer una conexión en la parcela entre las dos casas de manera sutil, que no rompiera el criterio de la barriada en cuanto a su regulación urbana.

El resultado fue este conector. Un elemento transparente, frágil, que contiene un jardín. El segundo aspecto fue darle solución a los fondos, el gran volumen que había que destinar para guardar los tesoros de la Biblioteca. Esto obligó a hacer una pequeña torre de nueve pisos, volumetría en altura que también existe en los alrededores, pero queríamos que esta parte del edificio se convirtiera en un símbolo de la edificación. Es por eso que está tratado como un tesoro, como un cofre, donde se vislumbra que adentro esta el gran tesoro de la Casa de las Américas, como una especie de loto, que se va abriendo, se insinúa. El tercer elemento era hacer un edificio contemporáneo, no ser mimético con las dos edificaciones, sino hacer una intervención respetuosa con las regulaciones, pero con un lenguaje actual. El cuarto y último que quisiéramos que se cumpliera en la realidad, es reanimar esta parte de la Avenida de los Presidentes que va desde Malecón hasta Línea, y convertirla en un verdadero eje cultural.

Quisiéramos que nos comentaras sobre la experiencia de trabajo con un equipo multidisciplinario, un estilo de trabajo que está muy en boga en estos momentos.

La arquitectura es una de las manifestaciones de las artes visuales que no se puede hacer a solas. Si se hace a solas se corre el riesgo de no tener la trascendencia y potencialidad desde el punto de vista cultural que requiere la arquitectura. Es por eso que nosotros desde el principio hemos integrado al equipo diferentes especialistas, como escultores, diseñadores, ingenieros. Desde el inicio este proyecto ha integrado puntos de vistas muy diversos como el criterio técnico-científico, de otros artistas y arquitectos invitados, etc.



Te hemos visto asumir proyectos de disimiles naturalezas, como es el caso de La Puntilla, el Hotel Santiago, la Terminal de Trenes de Santiago de Cuba, etc. Ahora "Lo nuevo en el patrimonio" es un proyecto netamente cultural, ¿qué ha significado para ti esta experiencia?

Para cualquier arquitecto es un anhelo trabajar en un proyecto cultural. Mucho más si este proyecto es una Biblioteca. Este es un tema apasionante porque integra diferentes aspectos, no solamente lo funcional, sino otros que tienen que ver con los ambientes, con la manera en que interactúa el usuario. Es una connotación doblemente importante, por el hecho de su acción cultural, es el tema de los grandes proyectos contemporáneos, por ejemplo la Biblioteca que recientemente se inauguró en Alejandría; el polémico proyecto de la Biblioteca de París. Este proyecto es de una trascendencia cultural enorme, y como les decía, algo que anhela todo arquitecto. Nosotros no sabemos si tendrá o no esa trascendencia, pero nos empeñaremos en que así sea, que esté a la altura de la Biblioteca y de la Casa de las Américas.

De igual manera, es fundamental en este tipo de proyecto la relación interdisciplinaria, este vínculo de la arquitectura con el resto de las artes visuales. Incluso la ambientación interior, su relación con el paisaje, los elementos sonoros de ambientación que se van a emplear en los espacios de uso público. Queremos que esta edificación se convierta en un punto que dinamice los valores de nuestra cultura y de la cultura latinoamericana.

De alguna manera este concurso revitaliza aquellos que se realizaron a principios de los años sesenta, ¿crees que Visión 3 abra un camino para retomar esta manera de promover la arquitectura cubana?

Creo que sí. En la etapa heroica de la Revolución, la década del sesenta, donde tantos proyectos culturales fueron capitales y la arquitectura jugó un papel protagónico, el concurso fue una vía importante para seleccionar las propuestas de vanguardia. Después vino la etapa del pragmatismo, donde se valoraron otros temas por encima del diseño y de la calidad estética. Ahora estamos en un momento de arrancada. Se está considerando a la arquitectura como se merece, como siempre la valoró la cultura cubana. La Casa de las Américas ha sido pionera en viabilizar esta política que está presente en los medios culturales, en diferentes encuentros y reuniones importantes, donde se debate sobre el papel de la ciudad y la arquitectura.

Nos sorprende la cantidad de jóvenes que han concursado en Visión 3. ¿Qué opinas sobre esta nueva generación que tiene por delante el reto de hacer y reanimar la arquitectura cubana, de ahora y del futuro?

Estoy muy confiado en ese tema, acabo de dar un taller en la Facultad de Arquitectura. Tanto Julia – mi compañera- como yo estamos muy contentos de ver que realmente se esta formando una generación de arquitectos que tiene una visión totalmente nueva y refrescante de la arquitectura. Hay que sentirse optimista, la participación de tantos jóvenes en este concurso demuestra ese interés. Es un signo de que la arquitectura cubana está iniciando el camino renovador que tanta falta nos hace.


Fuente: “La Ventana”, Portal informativo de la Casa de las Americas. Miércoles, 3 de Julio del 2002.
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