Casa en el Vedado (I). Govantes y Cabarrocas. 1922-1927


Hoy daremos un paseo por una de las más bellas y significativas casas habaneras, con un texto de Juan de las Cuevas Toraya y acompañado por unas excelentes imágenes actuales cedidas gentilmente por el conocido arq. Cheo Malanga.



El Palacio de Juan Pedro Baró. Una historia de amor.

La bellísima señorita matancera Catalina Lasa del Río se casó en 1898 en Tampa, EEUU, con Pedro Luis Estévez Abreu (hijo de la patriota y filántropo Marta Abreu) y al finalizar la Guerra de Independencia se establecen en La Habana, aunque realizaban numerosos viajes a París, donde también tenían residencia.

En uno de esos viajes conoce Catalina al riquísimo hacendado Juan Pedro Baró, casado en ese tiempo con Rosa Varona. Este encuentro daría lugar a un romance, que es descubierto por su tía Rosalía Abreu, quien sorprende a Catalina en una suite del Hotel Inglaterra que tenía alquilada Pedro Baró. Poco tiempo después, durante una fiesta que se celebraba en la residencia de un cubano en París, Catalina se marcha ocultamente con Pedro Baró, casándose poco después al amparo de las leyes francesas y montan una lujosa casa en París, donde residen con gran boato.

Aunque realizaban frecuentes viajes a La Habana, no tenían posibilidades de radicarse en esta ciudad debido a que en Cuba no existía el divorcio. Sería bajo el gobierno del General Mario García Menocal, que se aprobó esta ley, siendo el primero tramitado en nuestro país el de Luis Estévez y Catalina Lasa. Regresa entonces el matrimonio Baró – Lasa a La Habana y son invitados a una comida en el Palacio Presidencial en su honor, lo que de inmediato le abre las puertas de la alta sociedad habanera.


La casa de la calle Paseo

En la calle Paseo número 406 entre 17 y 19, los afamados arquitectos Govantes y Cabarrocas construyeron esta mansión para el riquísimo hacendado Juan Pedro Baró y su bella esposa Catalina Lasa. Se comenzó a edificar alrededor del año 1922 y fue inaugurada en 1927. Realizada en un estilo totalmente ecléctico, tiene la fachada renacentista florentino y los interiores en art decó combinado con referencias egipcias. Los mármoles todos de Carrara y los estucos fueron realizados por la casa “Dominique” de Francia, quien envió su personal a Cuba para realizar esos trabajos por el método “en caliente”.


La puerta de entrada tiene a ambos lados dos grandes columnas de terracota con capiteles dóricos. Al frente tiene dos grandes ventanas terminadas en arcos de medio punto con herrería de diseño florentino. En la planta alta un balcón al centro, con su puerta ventana coronada con una cornisa neoclásica y a los lados dos puertas ventanas coronadas con la misma cornisa. Después de la entrada hay un gran recibidor y el vestíbulo que da acceso a la escalera, cuyos pisos son de mármoles italianos y forman pirámides truncas y rectángulos con cuadrados negros. El recibidor tiene puertas de caoba que comunican con la biblioteca, con la sala y el comedor.


Ver Arquitectura Cubana - Varios en un mapa más grande

2ª Parte
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