La obra de La Habana. Opus Habana 38


El número 38, en orden consecutivo, de la Revista Opus Habana de la Oficina del Historiador de la Ciudad, presentada el pasado viernes 19 de marzo, vuelve a ser un verdadero regalo para los lectores, aquellos apasionados por la gran obra restauradora, cultural y social que se realiza en la zona más antigua de la capital cubana.

Una vez más, esta nueva propuesta destaca por la excelencia en el diseño y la calidad de sus textos, que junto al ya acostumbrado Breviario – una síntesis noticiosa y valorativa de lo que ha acontecido en los últimos tiempos en el Centro Histórico –, destaca y valora, en su justa medida, a personalidades y sucesos del acontecer cultural de Cuba.

En primer plano, Argel Calcines cuando presentaba la revista. A su derecha, la cineasta Rebeca Chávez, a quien calificó de excepcional realizadora cubana. Ledzie Alvisa (izquierda) «una de las artistas jóvenes más significativas de su generación», dijo el orador.

Y es que, como bien destacara Argel Calcines, editor general de la publicación, “Opus Habana es una revista que por tener de sistema de referencia la Oficina del Historiador, es como el observatorio, como el faro del Morro que va dando vueltas y va iluminando distintas zonas de la cultura cubana”.

Esta edición tiene la singularidad de tener como invitadas y protagonistas a dos grandes artistas. Desde la portada, redescubrimos – o quizás para algunos “descubrimos” – la obra bien contemporánea de Lidzie Alviza, a quien se le dedica un trabajo en la sección “El artista y la ciudad”, donde se nos revela el mundo visual, sugerente y contrastante con otras líneas actuales, de una de las creadoras jóvenes más relevantes de su generación.

La otra mujer es Rebeca Chávez, santiaguera de nacimiento y habanera por devoción, como bien versa en el comienzo de la entrevista que se le realizó a esta cineasta y documentalista para registrarla en las páginas de la sección “Entre cubanos”. Chávez confiesa aquí sus pensamientos, hasta los más íntimos – resaltar dos momentos verdaderamente emocionantes: cuando confiesa que para ella hacer cine es una alegría indescriptible y el momento en que declara, refiriéndose al Centro Histórico habanero, que “no es posible emprender nada y menos salvar una ciudad, resucitarla, sin una cuota muy grande de amor”.

A una de las instituciones académicas más prestigiosas de la Isla se le dedica el artículo principal; un texto que se trabajó con mucho rigor por dos jóvenes profesoras de la Universidad de La Habana: Patricia Motola y Marialys Perdomo. No fortuitamente la presentación de este nuevo número tuvo lugar en el Patio de los Laureles del Colegio Universitario de San Gerónimo; porque después de un largo periplo, por fin la Academia Cubana de la Lengua –fundada en 1926 y que ha tenido siempre como objetivo principal la preservación del idioma – posee ya su sede oficial en esta rescatada y renovada instalación, lugar donde se erigió el primer Centro de Altos Estudios de Cuba, en 1728, por la orden dominica.

Sendos artículos que se refieren a dos obras fundamentales recientes del Centro Histórico habanero pueden encontrarse en la nueva Opus: el Planetario Astronómico, en la Plaza de Armas, y el Antiguo Almacenes San José, devenido en estos momentos un majestuoso centro cultural que incluye variadas propuestas de artesanía y otras manifestaciones del arte.

Al canon de la cubanía, al decir de Calcines, se dedican dos textos: el primero, una relación que se realiza, por primera vez, de todos los sellos que en el mundo han plasmado la imagen de Martí. El segundo referido a Carlos Manuel de Céspedes, retomando la figura del Padre de la Patria a partir del hallazgo en Barcelona de unos documentos inéditos relacionados con la alocución que realizara cuando fue declarado Presidente de la República en Armas en Guaimáro, en abril de 1869.

Cada nueva edición de Opus Habana es un verdadero descubrimiento: una visión, lo más abarcadora posible, de una labor profunda y humana; pues como expresara Calcines “aquí se refleja la filosofía, la sociología del Centro Histórico habanero. Es una filosofía de la praxis. Leal repite una frase que para nosotros es un axioma: No nos juzgarán por lo que hemos hecho, sino por lo que dejamos de hacer. Es una filosofía a la que denomino la filosofía de “andar el paisaje,” porque Leal, siguiendo las huellas de Emilio Roig que comenzaban a borrarse – como pudo suceder con la Academia de la Lengua –, le dio continuidad a la Oficina del Historiador (…) Opus Habana es solamente un destello de una obra mayor que nos trasciende: la obra de La Habana”.

Palabras-preámbulo de Eusebio Leal Spengler; Historiador de la Ciudad de La Habana, publicadas en el más reciente número de Opus Habana:

Con este bello número, enviamos a nuestros lectores el mensaje alentador ante el año que comienza. Junto a la esperanza fundada en los resultados de la Obra, deseamos compartir nuestra convicción de que podemos vencer cualquier obstáculo, aun el más difícil, para continuar en nuestro empeño cultural. Cada uno de nuestros actos obedece a una voluntad de profundo aliento espiritual. De ello, como indica su nombre, Opus Habana es la prueba, testimonio impreso que no puede ser eclipsado por el olvido.

Tomado de Habana Radio
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