Proyecto de Torre. DAG arquitectos

Hoy presentamos otro proyecto de DAG arquitectos, formado por los jóvenes: Dayman Pedrero, Alejandro G. Esquijarosa, Graciela García. De ellos se publicó en “Arquitectura Cuba” un Proyecto para Santa Catalina y 10 de Octubre. El que nos ocupa hoy es su propuesta para un concurso auspiciado por “arquitectum” para construir una torre en la conocida ciudad de Río de Janeiro. Aunque el proyecto no resultó premiado, es una interesante propuesta que ponemos a consideración de todos. En este enlace se pueden ver los proyectos galardonados.










El concurso, llevado a cabo desde Septiembre de 2008 hasta Enero de 2009 tenía como objetivo realizar una Convocatoria de Ideas arquitectónicas a nivel mundial que permitiera la elección del mejor proyecto a ubicarse frente a la bahía de la ciudad de Río de Janeiro. El reto consistía en diseñar un Faro-Torre como símbolo de ingreso a la ciudad y lograra crear una imagen lo suficientemente atractiva para que Río ganara la postulación a las Olimpiadas de verano de 2016. Este elemento vertical debía alcanzar una altura de 100 metros, con posibilidad para albergar múltiples funciones deportivas, culturales y de esparcimiento.

Descripción del proyecto

El faro se concibe como un hito urbano fácilmente reconocible desde cualquier punto del escenario circundante. Se compone de dos volúmenes: un basamento de aspecto pétreo que emerge de la roca viva y se desmaterializa en un fuste transparente que constituye la torre y cuerpo principal. Esta última, con planta triangular, para garantizar las visuales directas hacia los puntos claves del contexto, posee un diseño diferenciado en cada fachada que expresa una imagen única hacia la bahía, la playa o el océano.

La piel transparente favorece la relación visual interior-exterior, obteniendo desde el entorno inmediato, una lectura clara de la composición interna del edificio, y desde el faro, una perspectiva abierta hacia el paisaje. La variación en la disposición de los pisos genera un juego volumétrico que enfatiza la espacialidad vertical. Se establece una ruptura del concepto tradicional de punto luminoso, descomponiendo la linterna y creando franjas iluminadas en todo el cuerpo de la torre, lo cual puede explotarse desde el punto de vista simbólico para producir efectos de luces en ocasiones festivas o eventos a desarrollar en la ciudad.

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