Del convento a la CUJAE. Más de cien años de enseñanza de arquitectura en Cuba. (II)


NECESARIAS REFORMAS: LA UNIVERSIDAD REAL Y LITERARIA

La universidad, signada por las contingencias del contexto social, se mantuvo inmersa en fuertes contradicciones. Bajo la égida de los dominicos permaneció de espaldas a los cambios económicos que ocurrían en la Isla, lo cual llevó a intentar reformas en los planes de estudios desde 1765. Este divorcio se tornó álgido al manifestarse las ideas iluministas y, sobre todo, cuando el Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio asimila corrientes innovadoras, quedando relegada la Universidad al no adecuarse a las nuevas ciencias y necesidades de la ideología burguesa. Se acrecientan entonces las contradicciones entre los intentos de laicización de la enseñanza por parte de los criollos y las presiones de los dominicos y de la corona española para mantener el orden establecido.


En 1842, por Real Orden, se aprueban el Plan General de Estudios y reglamentos nuevos, así como la transformación jurídica en Real y Literaria de la Universidad de La Habana, llevándose a efecto la laicización de la universidad, aunque muchas de las autoridades y profesores siguieron siendo religiosos y no cambió su perfil. Eran cuatro facultades: Juridisprudencia, Medicina, Farmacia y Filosofía, dividiéndose esta última en dos en 1863, la Facultad de Filosofía y Letras y la de Ciencias Naturales. Los dominicos en el propio año 1842 entregan el edificio del convento a las autoridades de la Universidad, el cual permaneció siendo su sede, a la par que algunas materias prácticas de la Facultad de Medicina, se impartían en hospitales como el Militar de San Ambrosio, el Civil de San Felipe y Santiago (o de San Juan de Dios), el de San Francisco de Paula y el de Nuestra Señora de las Mercedes. También fueron utilizados locales de la antigua Cárcel Nacional y, por menos de dos años, instalaciones del Asilo de Dementes de San Dionisio, junto al antiguo cementerio de Espada. La enseñanza de la Botánica y la Fitografía se impartió en el Jardín Botánico, junto a la Quinta de los Molinos. El siglo XIX, ante la necesidad de contar con instalaciones capaces de albergar la enseñanza práctica, es testigo de una expansión de la universidad en la ciudad, siguiendo las directrices de su propio crecimiento.

Del convento a la CUJAE. Más de cien años de enseñanza de arquitectura en Cuba. (I)
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