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Mostrando entradas de septiembre, 2014

El Anfiteatro. El Parque Lenin: cuatro décadas después. (VIII)

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Quizás una de las edificaciones más atractivas del Parque Lenin lo fuera el anfiteatro con un escenario flotando sobre el embalse de agua que centra el complejo. Proyectado por Hugo D´Acosta y Mercedes Álvarez, esta obra constituyó un tributo tropical a los anfiteatros griegos y romanos. Los asientos para el auditorio fueron construidos con bloques de piedra caliza tallada en forma de sillas y butacas, y entre ellos crecía la hierba en forma controlada a modo de ambientación natural (figura 26). Se dice que las piedras utilizadas para esta construcción fueron sobrantes de la construcción del Capitolio Nacional[1], pero es poco probable que sea cierto, ya que el Capitolio fue construido con piedra de Capellanía y las que integran el anfiteatro no lo son.

El escenario flotante de esta instalación constituyó en su momento una novedad, ya que era una balsa metálica, con tecnología teatral, construida por primera vez en el país. Las funciones nocturnas en este enclave fueron muy acogedoras…

El Acuario. El Parque Lenin: cuatro décadas después. (VII)

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Esta instalación fue concebida para peces de agua dulce, y su diseño original en forma de espiral permitió su localización en un terreno relativamente pequeño. En este sugerente proyecto la arquitecta Thelma Ascanio no empleó el sistema constructivo utilizado en el resto de las edificaciones del parque, y en su defecto creó otra gama de componentes prefabricados para darle forma al supuesto caracol (figura 22).

El acuario brinda al espectador la posibilidad de un recorrido largo, pero agradable: las peceras ocupan una pared de la senda mientras que la otra queda matizada por los colores de luminosos vitrales (figura 23). Como complemento de la exhibición de peces bajo techo fueron colocados algunos estanques al exterior; y se construyó un teatro, al cual se accedía desde el interior (figura 24).
El acuario hoy en día mantiene su uso, pero las peceras están opacas por la falta de limpieza sistemática; la identificación de los peces resulta de mal gusto y carece de la información necesar…

canto a MATANZAS

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El Arq. Carlos Alberto Fleitas nos presenta en este libro a su Matanzas natal:


Amigos, en estas fiestas navideñas,  regala a un ser querido un libro sobre nuestra Cuba y su patrimonio cultural.‏ Mi libro dedicado a mi Matanzas, está ahora a la venta via iBooks, en iTunes. El libro nos presenta mi ciudad natal; una cuidad enlazada por sus puentes, con el mar de antesala y su valle al fondo. En esta obra les  enmarco la unión de dos artes. Un enlace íntimo entre fotografías tomadas al fin del siglo pasado y quince décimas compuestas hace más de cincuenta años por la poetisa Carilda Oliver Labra. Esta unión, junto imágenes del ayer encuadran con esplendor el reencuentro de dos artes. 

canto a MATANZAS portada del libro © 2011 Carlos Alberto Fleitas
Friends, this holiday season, give a loved  a book dedicated to Cuba and its rich cultural heritage. My book devoted to my Matanzas, is now on sale via iBooks in iTunes. The book presents my hometown, a city linked by bridges, a prelude to the se…

MILANES 18 | Matanzas Cuba

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Siempre queriendo imaginarme esta "escenografía con su elenco hoy ausente"; les presento una ventana humilde a mi último proyecto.  La visión en pasaje a la realidad; después de un año, emprende a recobrar su esplendor original. Este “palacete matancero” Milanes 18, hoy a comenzado a despertar de un gran ensueño después de más de seis décadas de dejadez. 
“ Tu pasado tiene un brillo que no para de crecer”- Canto a Matanzas, 1954 Carilda Oliver Labra
MATANZAS, nunca segmentada ante la cadencia de sus fieles habitantes, es aun dirigida por el caustico entorno de su soledad y estancada por su arremolinado presente, justificando una vez más ante su historia, su fiebre de eternizarse en cuerpo y alma.
El oriundo que convive en ella recorre en sus contornos al igual quien desde tan lejos o cerca la renace en su memoria. Con el mar de zaguan, Versalles, Matanzas y Pueblo Nuevo se enclaustran en el tejido del verde urdimbre del valle de Yumuri, y son enlazados por sus puentes entre …

Cafetería El Galápago de Oro. El Parque Lenin: cuatro décadas después. (VI)

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El arquitecto Mario Girona resolvió el gran techo para esta cafetería de autoservicio con el empleo de la estructura de una antigua vaquería existente en el lugar. Las columnas originales fueron embebidas en pesados pilarotes enchapados en la piedra local y la cubierta fue rodeada de un ancho pretil con gárgolas que jalonan el perímetro de la instalación (figura 18). La decoración interior, en un lenguaje rústico y sencillo, fue resuelta con redes de soga y otros materiales naturales que complementaban armónicamente la arquitectura de la instalación, sin llegar a sobrecargarla.
Hoy, el gusto kitsch invade el establecimiento: las sogas, redes y otros materiales rústicos han sido sustituidos por cercas de alambrón y planchuelas ornamentales pintadas en vivos colores, y la gráfica y otros elementos decorativos discrepan con el discurso original (figura 19). Afortunadamente, el simpático mural exterior que enmascaraba el acceso a las áreas de servicio, obra del artista Reinaldo López Herná…

Restaurante Los Jagüeyes y los quioscos. El Parque Lenin: cuatro décadas después. (V)

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Restaurante Los Jagüeyes
Este restaurante, también de autoservicio, era otro de los más frecuentados por las familias que en épocas pasadas acudían al Parque Lenin en busca de un almuerzo dominical. Fue proyectado por Andrés Garrudo y Thelma Ascanio, quienes utilizaron la losa típica del parque tanto para cubiertas como para la estructura y los cierres verticales. Rodeado de un agradable bosque, levanta su imagen nívea y bien proporcionada sobre un basamento de la ya mencionada piedra local (figura 15). La instalación es abierta, sin paredes macizas y permeable a los alrededores, y su vocación de comida italiana satisfacía el gusto de mayores y pequeños, a través de un servicio rápido, eficiente y con calidad, siempre en contacto directo con el espacio exterior (figura 16).
Restaurante Los Jagüeyes
Hoy en día la imagen del restaurante ha cambiado bastante: la estructura del inmueble no ha recibido atención en muchos años, por lo que presenta manchas de humedad y suciedad; en las luminari…

Restaurante La Faralla. El Parque Lenin: cuatro décadas después. (IV)

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Esta sugestiva instalación fue diseñada por los arquitectos Juan Tosca y Selma Soto con el empleo del sistema constructivo ya mencionado. Fue concebida como un restaurante de autoservicio al cual se accede por una amplia escalinata de losas prefabricadas. Para salvar el desnivel del terreno donde se ubicó la obra, y que inspiró el nombre del restaurante, se construyó un puente que conectaba la escalinata de acceso con el edificio. El frente de la instalación quedó protegido por un amplio portal de cinco metros de ancho que termina en unas piezas puntiagudas con función de gárgolas (figura 10). El acceso quedó enfatizado por un elemento metálico en forma de bigote que a su vez desvía las aguas pluviales hacia sendos canteros laterales. (Figura 11).
El salón rectangular, concebido como un gran comedor, posee una escala generosa; además es amplio, fresco y sin paredes divisorias. Los dos lados mayores se abren hacia el exterior a través de ventanales de piso a techo que permiten una buena…

Restaurante Las Ruinas (II)

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Concebido como una instalación de lujo, este restaurante se levantó sobre los restos de una edificación que existía en el área seleccionada. En su arquitectura se destacan los elementos prefabricados de ortogonal geometría que se superponen unos a otros formando diversas tramas espaciales, que llega en algunos momentos a ser más aparatosa que escenográfica (figura 3). La estructura partió del sistema ideado para el parque, pero con la adición de una amplia gama de elementos atípicos que permitió la grandeza arquitectónica que se pretendía para esta obra.

Al igual que en sus instalaciones gastronómicas vecinas, en este restaurante se insistió en proporcionar al visitante el contacto directo con la naturaleza a la par que se disfrutaba de los servicios del lugar. El edificio se abre a su entorno a través de unos amplios ventanales de madera que cubren toda su altura. Un sistema de terrazas y balcones también facilita a los usuarios el disfrute visual del medio natural (figura 4).

El rest…

El Parque Lenin: cuatro décadas después. (I)

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El trabajo aborda la situación que presenta el Parque Lenin en la actualidad, con mas de cuarenta años de haber sido construido. Se parte de sus orígenes y se transita a lo largo del tiempo por los diferentes edificios y paisajes que conformaron la obra en sus inicios, los que en el momento de escribir estas líneas ofrecían una situación técnico constructiva que diverge de su concepción original. Asimismo se hace un llamado a la recuperación de los valores culturales de esta obra, que constituyó una propuesta novedosa de recreación educativa para los habitantes de la ciudad de La Habana a inicios de la década de 1970. (Por María Elena Martín Zerquera, en Arquitectura y Urbanismo vol.34 no.1 La Habana ene.-abr. 2013)
Parque Lenin, by Crazito
INTRODUCCIÓN
Durante mis estudios de arquitectura, en la década de 1970, fui ubicada en el Parque Lenin para realizar una práctica profesional. Aunque ya las obras fundamentales habían terminado, y el parque estaba en explotación, todavía quedaban en …