Centro Habana, al margen del centro.


Por Mario Coyula.

Durante la primera mitad del siglo XX Centro Habana se convirtió en el gran centro comercial de toda la ciudad, con grandes tiendas por departamentos a la manera estadounidense que sustituyeron las pequeñas tiendas a la europea del antiguo recinto amurallado. Las calzadas, con soportales de doble altura para los peatones, fueron los principales ejes de expansión de la ciudad extramuros. Ellas conformaron un sistema de centros lineales que a la vez separaban y unían sectores donde predominaba la vivienda, aunque con una rica mezcla de funciones y capas sociales, que iban desde la vivienda de alquiler para una ubicua clase media baja hasta la infravivienda para obreros y marginales —ciudadelas y cuarterías— enmascaradas tras fachadas clásicas. En los sectores delimitados por las calzadas la esquina tenía el doble papel de ofrecer servicios diarios y lugar de encuentro para los vecinos de la cuadra. El Malecón fue el portal de Centro Habana, supliendo la carencia de verde que la convertía en una isla de calor. Esa centralidad ha sido muy golpeada por la escasez de ofertas, el deterioro físico y moral, la pérdida de funciones, la conversión improvisada de tiendas en caricaturas de viviendas, y las distorsiones generalizadas que han empobrecido la imagen urbana. Sin embargo, Centro Habana tiene un potencial para pagarse a sí misma, con un modelo de autogestión parecido al de la Oficina del Historiador de la Ciudad para La Habana Vieja. La enorme inversión realizada en el Monte Barreto para crear un centro falso siguiendo el desacreditado modelo suburbano estadounidense, pudiera haberse dirigido a la revitalización de este territorio, mucho mejor situado, más usado por la población y con un valioso patrimonio construido en peligro.

Tomado de Arquitectura y Urbanismo, Vol. XXXI, No. 2/2010
Foto Kazaniya Kirilka

Centro Habana, al margen del centro. Mario Coyula

Comentarios

Eon Flux ha dicho que…
Una lastima que Coyula no se hubiese aliado a los militares de Gaviota, para guiarlos por el sendero del decoro artistico/arquitectonico y evitar que cayeran en el "diversionismo" de copiar lo peor de los symbolos arquitectonicos del desarrollo capitalista.

Pero que hubiera podido ofrecer como alternativa: la Avenida Kalinin de Moscu o el Centro de la Karl Marx Stadt de la antigua RDA?

Al parecer, no consiguio padrinos mientras era el Arquitecto de la Ciudad y ahora, no hay quien pueda con Eusebio.

PD. Gracias por el articulo sobre el Retiro Medico. Lo que mas me gusta de la arquitectura de la epoca, en el Vedado, es la integracion de los edificio al entorno. Quizas ya alguien este trabajando en las obras completas de Quintana.

Entradas populares de este blog

Pedro P. Mantilla y Ma. Teresa Fdez. Selles. La Habana

Julia León Lacher, en "Hablando de Espacio".